Terapia grupal para adolescentes

Cuando un adolescente nos llega a terapia, según el momento, y según la demanda que realiza, la modalidad de intervención puede ser individual o grupal.

El terapeuta selecciona las personas que conforman el grupo, con un objetivo, que todos sus miembros puedan beneficiarse de esta interacción, que es como un laboratorio. Es como una representación social que se da entre todos los participantes del grupo, y esto se da en un contexto terapéutico, es decir, de cuidado, escucha, comprensión, respeto y confidencialidad, para poder abordar entre todas y todos.

La terapia grupal para el adolescente, es una modalidad de tratamiento donde se establece una relación terapéutica  que surge de la interrelación con los miembros del grupo que lo conforman y el /la terapeuta.  Los encuentros se realizan semanales, o quincenales. El grupo con la interacción que surge entre sus miembros desde el “aquí y ahora”, y el compartir, pasa a convertirse en un gran espejo, donde devolver a cada uno de sus miembros una imagen de sí mismos, y poder así, afianzar y reforzar en unos casos, entrenar en otros, o “estrenar”  aspectos de una misma o uno mismo, para así avanzar y en ocasiones atravesar dificultades que le hacen caer al individuo también en malestar. El objetivo es descubrir, profundizar, y mejorar  aspectos de uno mismo, desde este contexto social.

Es una oportunidad de cambio, a través del compartir las vivencias. Es una ventana abierta hacia el mundo, “desde el mundo”  donde la joven, o adolescente, puede descubrir recibiendo la imagen que le devuelve el grupo. Puede volver a tener la oportunidad de re- encontrarse con el otro y los otros, y así experimentar una nueva manera de relación en algunos casos.

En grupo nos socializamos, y nos configuramos como ser.  En la familia, en clase, en el barrio, en las distintas actividades que realizamos vamos haciendo nuestro proceso y crecimiento, y van saliendo nuestras “luces” y nuestras “sombras”. El grupo de terapia entre adolescentes, es un espacio donde poder expresar sentir, pudiendo ser a la vez un espacio donde poder pensar acerca de lo que nos  sucede “dentro”, desde dentro, es decir desde el grupo. Es un espacio donde compartir, de también pensar entre todos los diferentes puntos de vista y así es un espacio donde enriquecernos de cada uno desde el compartir.