Hansel y Gretel

Hansel y gretel

Trabajo psicoterapéutico con cuentos,

siguiendo el trabajo de nuestra directora Ángeles Martín conjuntamente con Nurieta González Sebastiá ( http://www.cph-es.com), os compartimos otro artículo en el nos presentan el cuento de Hansel y Gretel y sus implicaciones terapéuticas.

Esperemos os guste, este es el enlace

https://cuentosguiondevida.blogspot.com/2019/05/hansel-y-gretel.html

 

 

 

Ángeles Martín González

angeles@escuelagestalt.es

Nurieta González Sebastiá

neta@cph-es.com

Nurieta.gonzalez@hotmail.com

 

En busca de la identidad- Ángeles Martín

En el taller de Artes Gráficas el punto padre miraba al punto madre y exclamaba:

-¡Pero bueno, como hemos podido tener un hijo así!

La pequeña comita no entendía aun lo que su padre quería decir, pero por la expresión de su rostro, comprendió que no iba a ser muy bien recibida. Y no se equivocaba.

-No ruedas lo suficiente, le regañaba su padre; en las hileras de puntos suspensivos, siempre te quedas atrás. Eres un desastre, -continuaba su padre- soy el hazmerreir de todos los demás puntos.

La comita se sentía desplazada de un mundo de puntos donde todo era corrección y orden. No existían espacios abiertos donde poder jugar, y mismamente la comunicación con los puntos se hacía más que imposible.

-Todos son muy serios y orgullosos y nunca me van a querer, así que me marcho.

Llorando se alejó pausadamente la comita de aquel lugar donde no encajaba y donde solo había aprendido que no valía para nada.

-¿Tu quién eres?

-Yo soy una “a”

¿Y qué haces?

-Pues… verás, para que lo entiendas, te diré que juego con otras amigas formando palabras.

-¿Y te diviertes?

-¡Claro que sí! Mira por ahí vienen mis amigas “adiós”

¡Eh!, la gritó alguien, ¿Qué haces tan sola?

-¿Quién me llama?

-Soy yo

-¿Quién eres tu?

-Yo soy un artista, me llaman acento.

-¿Y qué haces?

-Yo, yo – se atropella el acento henchido de satisfacción- coloreo a las palabras, las engrandezco, las embellezco, las…

-Es precioso, -decía la comita-.

-Mira, continuó el acento, mi obra maestra se llama fantasía… y, bueno, sería largo de explicar y tengo prisa, así que ya nos veremos.

Después se encontró con una interrogación y la hizo las mismas preguntas:

¿Yo? – Decía la interrogación-, ¿De dónde vienes?, ¿Adónde vas?, ¿Crees qué…? ¿Piensas en …?

En verdad que nunca voy a saber nada de la interrogación, -pensaba la comita- alegremente iba la comita pensando en todos estos nuevos amigos que había conocido, cuando de pronto una fuerte voz la detuvo.

-¡Qué haces por aquí!

-No nada malo señor, -dijo la comita un tanto asustada-

-Yo soy el paréntesis, y mi obligación es cerrar a todos los desocupados y ociosos como tu.

En este momento se presentó la exclamación.

-¡Qué pasa aquí!, -dijo-

He cerrado a esta coma por estar vagueando -dijo el paréntesis-

-Ah, -exclamó la exclamación-.

-No es cierto señora exclamación, dijo la comita, yo quiero trabajar.

-¡A trabajar, pues!, -le dijo-.

Y como era todavía muy pequeñita, la llevaron a trabajar a una cartilla de párvulos. ¡Qué agradable era estar sirviendo para algo!: La casita tenía una habitación, una cocinita, una…

En la línea de arriba había además más comas igual que ella y pronto se hicieron muy amigas. Era divertido ver como los niños hacía una pausa cuando llegaban a ella, lo que la hacía sentirse importante. Otros por el contrario se la saltaban, lo que la daba mucha tristeza, pues se sentía ignorada.

-No te preocupes, le daba ánimos una coma amiga suya de la línea de arriba. Nuestra labor aquí es importante, -continuaba la coma amiga-, verás, tenemos que conseguir que los niños se paren en nosotras, porque si nos saltan, mañana se pasaran un punto, y así, nunca aprenderán a leer y a comprender lo que leen.

-Tienes razón, -dijo nuestra amiga la coma-.

Y por primera vez en su vida se sintió importante y feliz.

 

Ángeles Martín. Psicologa Clínica. Fundadora y directora del IPG (M) y de la Escuela de Psicoterapia Gestalt

angeles@psicoterapiagestalt.es

 

 

Frida Kahlo: Feminismo y mandatos de género.

Voy a ir señalando diferentes episodios de la vida de este icono de la pintura que fue Frida. Episodios que pudieron condicionar su vida y poner en marcha la temática de las estructuras de personalidad tipo histérico. Algunas situaciones mencionadas fueron traumáticas para ella y marcaron con claridad carencias e insuficiencias en su vida.

Más allá del prototipo de personalidad de Frida, los mandatos de género condicionan la vida de las mujeres y sus formas de relación. Los mitos que recaen sobre las conciencias de las mujeres como consecuencias de dominios patriarcales, condicionan su identidad y no contribuyen a equipar adecuadamente la mochila afectiva.

El amor desmedido, la entrega al otro, el sacrificio extremo, son mandatos de género que van consolidando una identidad. Pero si dejo de cuidar al otro entonces tengo que preguntarme ¿Quién soy yo realmente? ¿Cuáles son mis proyectos personales más allá de cuidar a los demás? O bien ¿Por qué no me quiere si yo se lo doy todo? Es difícil darle todo a una persona, más bien es una idealización. Precisamente por eso se marchó el otro, porque se lo diste todo y te quedaste sin nada, sin recibir, en sequía. Además, sacrificarse tanto por el otro y dar tanto sacrificio al otro no favorece ni que nos vean muy deseables, ni queribles ni que nos vean demasiado atractivas y atractivos. Y si falla la relación amorosa entonces no sólo se sufre la pérdida del ser amado, también se derrumba la personalidad entera y la identidad.

Y como se derrumba la personalidad surge el mayor de los fracasos y puede que te hagas responsable al cien por cien de dicho fracaso amoroso. Aquí entra la culpa. La angustiosa culpa. La culpa por no haber ejercido adecuadamente el rol instituido por el mandato de género. Por no haber sabido amar, mantener la relación, por no salvarlo, por no tener contento a los demás, y desde ahí, ante el riesgo de perder o haber perdido al otro, o bien por separarme o no separarme, casi culpable por todo. Vemos entonces muchos síntomas ansiosos, depresivos, trastornos somáticos, alimentarios, etc.

El proceso terapéutico trata de convertir la culpa en responsabilidad y construir una identidad más satisfactoria donde las mujeres no sólo se validen por cuidar y hacerse daño, cuidando a los demás sin pensar en sus propias necesidades. Es decir, que no sólo se valide por el amor-cuidado, por dar placer y satisfacción al otro. También que se valide por el amor-cuidado a sí misma y por el derecho a disfrutar también de su propio placer y satisfacción, por el derecho a equivocarse, a dudar y a ser una madre, si así lo desea.  Una madre humana no perfecta, como diría Winnicott, una madre suficientemente buena.

Veamos entonces algunas viñetas de la vida de Frida y como los mandatos de género pudieron influir en su forma de abordar las dificultades.

La madre de Frida se describe como una mujer dominante, religiosa y distante y el padre, un hombre callado y poco viril con el que no pudo reafirmar su feminidad y su identidad heterosexual. Frida fue cuidada por una nana y no tanto por su madre que quedó más al cuidado de su hermano menor. Este acontecimiento derivó en un fuerte resentimiento de Frida por su madre. Después vinieron enfermedades y un duro accidente siendo ya postadolescente que dañaron su fertilidad (una temática inconsciente relacionada con personalidades obsesivas). Es decir, el castigo por desear o haber deseado dañar a su madre. El castigo fue quedar infértil.

Para Frida su cuerpo fue el depósito de sus angustias, vemos a lo largo de su vida una florida sintomatología como falta de apetito, abuso alcohol, cansancio, dolores de espalda, desarreglos menstruales, vértigos, dolores de cabeza y columna. La enfermedad fue para ella un medio para conseguir el interés de los demás y el amor (beneficios secundarios). También vemos en Frida un cuerpo, del cual habló en ocasiones como un deshecho. Relevante también el intento de suicidio después de la demanda de divorcio de su marido Diego Rivera. No obstante su pintura fue la manera de sublimar o transformar ese dolor en arte.

¿Por qué empieza a pintar Frida?

Ciertamente tenía mucho talento, pero su gran impulso  fue el deseo de encontrar e interesar al gran Dios de la pintura, su marido, Diego Rivera. La opinión de Diego era lo que contaba, fue su arranque. Frida desarrolló su arte a partir de la dependencia amorosa con él. Es un amor desganado, atormentado y desde luego con ciclos de ruptura- reconciliación. Este gran amor es el amor imposible, siempre insatisfecho de Frida. En una ocasión una paciente me comentó que su madre era insatisfecha, ella también. Le dije que yo también afortunadamente, era un insatisfecho, pero ella necesitaba presentar su deseo insatisfecho constantemente para atormentar a los otros. Esto es una temática que se presenta constantemente en la posición histérico-histriónico.

Siguiendo la temática del cuerpo, Frida pintaba imágenes de cuerpos divididos, heridos, sobre todo siempre que enfermaba y en concreto después de sus crisis amorosas con Diego.

El amor de Frida fue dependiente, quería ser amada con exclusividad, pero sólo podía conformarse con la presencia inconstante de Diego (un hombre dominante, infiel, veinte años mayor que ella). En realidad, al menos en un principio, no pretendía el éxito, quería ser feliz pintando al lado de su ídolo (como si se empeñara en sostener lo completo del padre ideal, dándoselo todo). No obstante no lo era. Ya fallecida Frida, Diego exponía “A ninguna admiré más que a ella, ¡cómo le hubiera gustado a Frida leer esto”. Frida en alguna ocasión dijo que no sufría por el comportamiento infiel de Diego. Ella se definía liberal en el amor. Aquí vemos esta disociación, muy racionalizada, apática, pareciendo insensible, como si los mares de desgracias no fueran su propio asunto. Pero en sus obras refleja todo lo contrario, refleja su dolor, su amargura y su desesperación. Además, incluir una tercera es siempre motor del deseo en este prototipo de personalidad.

Diego Rivera incluyó entre sus amantes a la propia hermana de Frida, situación que desembocó en la separación (Frida respondió con una profunda depresión mezclada con alcohol). Más adelante se vuelve a reconciliar con Diego pero en este momento Frida propone condiciones “no mantendré relaciones sexuales con él”. En este momento Frida vuelve a recuperar su  aspecto o su imagen femenina (vuelve a vestirse con esos atributos llamativos, femeninos, que no dejaban indiferente a nadie). Desde este momento Frida comienza a tener relaciones con hombres y mujeres fuera de la relación con Diego (más para celar a Diego y no tanto por disfrute). En contraste, durante sus primeros años de matrimonio con Diego, Frida escribe: “ser la mujer de Diego es la cosa más maravillosa del mundo, no es el marido de nadie y nunca lo será (no obstante ella es la elegida), pero es un gran compañero”.

De Frida se conoce su ambigüedad sexual (puede ser temática habitual de las personalidades con tendencia histérico). Tras el rechazo que vivió con su propia madre necesitó el acercamiento al padre, para compensar la falta de afecto (fotógrafo de profesión), pero como decía en la descripción de su padre, era un hombre poco viril, callado algo pasivo, aunque quizás seductor (la confusión de lenguas de Ferenczi). Ferenczi, fue uno los psicoanalistas de la época de Freud, un hombre poco reconocido por éste. En su artículo “Confusión de lenguas, Ferenczi describe la dificultad de los padres para entender que lo único que quiere una niña o un niño es ternura. El adulto puede rechazar este contacto y si es más perturbado puede incluso erotizar la relación y abusar del niño o la niña.

El ambiente familiar que vivió Frida no fue saludable para identificarse con un modelo de relación afectivo entre dos padres que se profesan afecto y deseo. La madre parece que no estimaba mucho a su padre y el padre poco viril y desvalorizado no pudo valorizar excesivamente la feminidad de su hija. El mando lo tenía la madre (una fanática religiosa). La falta de modelo masculino con quien reafirmar su feminidad derivó en la propia identificación con la madre (más segura y dominante que el padre). Esta identificación materna pudo ayudarle pero también le dejó una profunda herida. Recordemos que el rencor en personalidades histérico-histriónico surge porque el nuevo objeto de amor no distinguió entre los deseos del ello (eróticos) y la necesidad de cariño y ternura.

Frida se dirigió al padre y no encontró el modelo ni el reconocimiento para la posterior elección heterosexual pero tampoco encontró la acogida que esperaba (su padre la fotografiaba. Ella se sentía  especial con su padre, quizá seducida y  además lo cuidaba porque el padre padecía epilepsia. Entonces, se invirtieron los papeles). Es decir, ninguno de los progenitores valorizó la feminidad de su hija. Una hija no desea que su padre la seduzca, desea sentirse querida. (Frida se vestía de hombre. También es cierto que su madre rechazó su género cuando nació, porque añoraba el nacimiento de un hijo). La madre ni estimaba al padre ni estimaba a la hija ni a su feminidad. El padre desvalorizado no hizo a la hija objeto de su amor, quizás sí de su seducción, en definitiva abandono.

Por tanto, se vislumbran antecedentes de su imagen deteriorada y la angustia desplazada sobre su propio cuerpo y la sexualidad. Son fuertes angustias de fragmentación. En definitiva la imagen ideal de Frida quedó muy lejos de lo que ella añoraba.

Por último es importante añadir algún aspecto sobre la maternidad de Frida que quedó socavada en el trágico accidente de tráfico que sufrió sobre los veinte años. Tener un hijo para una mujer puede suponer la identificación con su propia madre. También el deseo de tener un hijo puede significar el regalo a un padre, dirían algunas corrientes psicoanalíticas. Pero fundamentalmente supone para una mujer desarrollar muchas de sus capacidades. Frida sintió mucho odio hacia su madre y el no poder tener hijos podría haber supuesto en su imaginario, un castigo por tanto rechazo a su madre (el accidente de tráfico dañó sus órganos reproductores). Un castigo quizás por desear maldad a su propia madre y puede que a sí misma.

Trabajo psicoterapéutico con los cuentos infantiles

gestalt cuentos

Los cuentos como guión de vida

 

Nuestra directora Ángeles Martín conjuntamente con Nurieta González Sebastiá ( http://www.cph-es.com), llevan años profundizando en el uso terapéutico de los cuentos infantiles tradicionales. Para difundir este abordaje vamos a compartir una serie de artículos en los que explican este trabajo, esperamos os guste. Podéis leer el primero en el siguiente enlace:

https://cuentosguiondevida.blogspot.com/2019/05/trabajos-psicoterapeutico-con-los.html

 

 

¿ En qué consiste el Mindfulness Zen?

Mindfulness madrid

En nuestro perturbado mundo,  practicar zazen significa volver a la verdadera dimensión del ser humano y reencontrar el equilibrio fundamental de la propia existencia.

Taisen Deshimaru

 

El gran impulsor y difusor del Mindfulness tal y como lo conocemos actualmente Jon Kabat-Zinn contactó con el mundo de la atención plena a través de la práctica del Zen.

Ahí llevamos nuestra mirada en estas cuatro sesiones en las que nos acercaremos al Zen. El Zen es simplemente sentarse, el Zen es simplemente Zazen. No es ni una religión, ni siquiera una meditación. No es un razonamiento, ni una teoría.

En Zazen nos sentamos sin movernos, en quietud, prestando atención a la respiración y la postura. Nada más y nada menos.

Esa es la revolución, pararse y respirar,en cada sesión comenzamos con Zazen, suena la campana, nos levantamos y hacemos kin hin, andar con la respiración. En esta práctica el ritmo de los pasos los marca la respiración y continuamos con nuestra atención puesta en cada punto de la postura. Suena la campana y volvemos a Zazen.

En estas cuatro sesiones nos acercamos a este tesoro, aprenderemos a empezar a practicar Zazen, entrar en contacto con esta experiencia, una experiencia no verbal, inaccesible desde otros medios.

Como en los cursos de Mindfulness, compartiremos la experiencia, dándonos cuenta y resolviendo las dificultades, así como apoyándonos en la presencia de lo/as compañero/as. Como decía Deshimarhu los compañeros de práctica son como los leños de una hoguera cuantos más haya más fuerte será el fuego.

Turno de mañana miércoles de 10.30 a 12.00 (5, 12, 19 y 26 de junio)

Turno de tarde miércoles de 20.00 a 21.30 (5, 12, 19 y 26 de junio)

Precio total curso: 60€
Alumnos actuales IPG, pacientes actualmente en terapia con cualquier terapeuta de IPG o alumnos de la última promoción graduada 55€.

En el IPG (Instituto de Psicoterapia Gestalt)

C/ Francisco Silvela, 74, 1º, 28028 Madrid

(Metro: Avda. América/ Diego de León)

Solicita tu plaza 91 3000 321 / info@escuelagestalt.es

www.escuelagestalt.com

Toda la información:

Curso Mindfulness Zen ( Profundización)

 

¿ Qué aporta la caja de arena?

Curso caja arena Madrid

La caja de arena es un espacio intermedio, se sitúa a medio camino del mundo intrapsíquico y el mundo exterior. Es un espacio transicional, en el que empiezan a aparecer manifestaciones de lo inconsciente, de lo profundo y de todos los contenidos que no hemos podido procesar e integrar.

Por eso, esta técnica es especial, nos permite llegar y elaborar un material muy íntimo, personal, allá donde reside nuestra vulnerabilidad, pero de una forma no invasiva, respetando las defensas de cada uno, para no repetir aquel momento en el que nos sentimos violentados, invadidos, forzados.

Así cada uno al ponerse enfrente de su caja, de su mundo, se confronta con su propia conflictividad interna, pero de la forma más amable y respetuosa posible, el terapeuta sólo acompaña, da seguridad, sostén, mirada, sintonizando con el trabajo de la persona.

Cada uno es el experto en su mundo interior, conocedor de sus simbologías, de sus vivencias…Cuando la persona se siente “sentida”, acompañada, más allá de la interpretación, del juicio… puede llegar hasta donde en ese momento vital puede dar sentido, procesar, elaborar… Ahí las resistencias psíquicas se manifiestan tan maravillosas como son, la persona llega hasta donde puede llegar, conectar, ni un poco más ni un poco menos.

Todas estas palabras, quizá, sólo se pueden realmente entender cuando te enfrentas a tu propia caja, tu propio mundo, y se siente está experiencia. Por eso es indispensable aprender esta técnica desde la práctica, no vale con sólo estudiarla.

En los próximo seminarios La caja de arena I y II, el 1 y 15 de junio tendréis la oportunidad de experimentar todo esto. En estos seminarios teórico/ prácticos se genera un ambiente especial, intento transmitir la fascinación que siento por esta técnica, después de estos seminarios cada participante sabrá lo suficiente para poder a empezar a practicar con la caja siempre teniendo en cuenta que tenga un modelo terapéutico propio en el que poder encajar este conocimiento. En esto, la caja es especialmente generosa, ya que es posible su práctica seas un terapeuta cognitivo, humanista, psicodinámico, sistémico…

En el segundo seminario profundizaremos en el Trauma, ya que esta técnica es especialmente válida para estas experiencias. Espontáneamente ( o no depende el proceso) suele aparecer material sin digerir, sin elaborar, pendiente… La caja ayuda a poder contactar con todo esto sin desregularse, con integración interhemisférica, pudiendo dotar de sentido, y encontrando la forma de relacionarnos con lo que hasta ese momento no podíamos, poco a poco, cada persona respetando su propio ritmo.

El trabajo con la caja es perfectamente válido tanto para el trabajo con niños como adultos, en lo seminarios aprenderemos las adaptaciones que hay que realizar.

En fin, una experiencia, que desde el IPG os acercamos para poder añadir a vuestro bagaje personal y profesional. ¡ Os esperamos!

Toda la información: https://www.escuelagestalt.com/la-caja-arena/

Impartido por Nacho Martín: Psicólogo colegiado, Terapeuta Gestalt, Miembro Titular de la AETG, Especialista en Mindfulness, Master en Psicoanálisis Infantil. Llevo años integrando la práctica de la Caja de Arena con la Psicoterapia Gestalt.

 

 

 

 

PEAJES EMOCIONALES- 1ª edición del libro de Luis Fernando López Martínez

Compartimos con nuestros lectores, seguidores, pacientes y alumnos la disponibilidad de la primera edición del libro PEAJES EMOCIONALES: Un viaje a tu interior, del terapeuta colaborador de nuestro centro Luis Fernando López.

Puedes acceder a la obra a través del siguiente enlace:

ENLACE A OBRA Y PARTE DE SU CONTENIDO

SINOPSIS:

La vida no es siempre un estado de bienestar, felicidad, alegría o placer permanente. A lo largo de la existencia humana, cada persona transita por diferentes peajes a través de sus emociones, pensamientos y acciones. Un viaje a nuestro interior que inicia su aventura en las elecciones personales y el aprendizaje adquirido, de cuya atención y consciencia a los diferentes pagos realizados en estaciones de peaje, dependerá en gran medida el sentido de nuestra existencia y el significado de aquello que sentimos, pensamos y hacemos.

En este libro, el psicólogo Luis Fernando López, terapeuta del IPG, muestra diferentes peajes como etapas de tránsitos en aprendizajes y experiencias vitales, que te enseñarán a gestionar emociones, desarrollar habilidades, explorar recursos y sobre todo a cuidarte en un viaje en el que aprenderás a tomar una postura consciente y saludable de las dificultades, altibajos, situaciones conflictivas y dolorosas más comunes. El estilo cercano, empático y práctico de la obra, plagado de numerosos ejemplos reales, permite al lector entender cómo funciona la mente y las emociones, favoreciendo la identificación de los temidos peajes y permitiendo un abono amable mientras continúa tu viaje.

TESINA A.E.T.G. TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD por Fernando García Gil

En esta nueva entrada os ofrecemos un enfoque novedoso y desde la psicoterapia gestalt sobre el abordaje del trastorno límite de la personalidad.

Podeís acceder a su visualización a través del siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=VIdAODv_uIc&list=PLMGayZ9A5o8znfwzViXCHlSiexHqE2boO&index=1

Un cordial saludo. Equipo del IPG.