¿ Qué es la psicoterapia humanista?

LA PSICOTERAPIA HUMANISTA: ASPECTOS FUNDAMENTALES

En primer lugar tendríamos que distinguir entre psicología humanista y psicoterapias humanistas.

Las psicoterapias humanistas engloban todos aquellos enfoques terapéuticos que están de acuerdo con los principios  fundamentales de la psicología humanista.

 

PSICOLOGÍA HUMANISTA

La psicología humanista, también conocida como “la tercera fuerza”, nace en contraposición y como alternativa al conductismo y al psicoanálisis, enfoques a los que considera deshumanizados, reduccionista, deterministas y mecanicistas.

Surge a finales de los años 50 y su mayor desarrollo lo alcanza en los años 60 del siglo XX.

Surge como reacción al desencanto y a la insatisfacción social  tras la 2ª guerra mundial, momento en que los valores son cambiantes y el mundo aparece como un lugar inseguro e inestable. Y también tiene su entronque en la filosofía humanista: Merleau Ponty, Binswangger, Heidegger, Kierkegaard, Husserl y algunos más y de la psicología existencialista y la fenomenología europeas, que serán las precursoras de la psicología humanista en EE.UU. De hecho, autores como Maslow y Rogers reconocen la influencia que tuvieron sobre ellos estas corrientes filosóficas.

La psicología humanista presenta una gran variedad de ideas de acuerdo a sus principales propulsores: William James, Abraham Maslow, Carl Rogers, Binswangger, Rollo May, Victor Frankl, Eric Fromm, Ronald Laing,  David Cooper y otros.

La psicología humanista se considera más un movimiento que una escuela o enfoque terapéutico. Y lo que más destaca es la actitud y  la forma de ver al ser humano, que lo concibe como centro de su conocimiento.

No obstante todos casi todos los psicólogos humanista coinciden en una serie de principios tales como:

1.- El ser humano es más que la suma de las partes, por tanto estudiarlo o tratar de entenderlo de forma fragmentada no nos lleva más que a verlo fuera de su centro y de su contexto socio-cultural.

2.- Derivado de este primer principio está el valor fundamental que se da a la existencia humana instalada en un contexto social. El ser humano no vive aislado sino que su existencia se desarrolla dentro de espacio social, con sus normas y sus características peculiares y todo eso le da una gran riqueza de conocimientos y experiencias.

3.- Al ser un ser consciente, el ser humano tiene una intención en sus elecciones, en sus experiencias, en su creatividad y en su capacidad para comprender los significados. A partir de la intencionalidad es que el hombre construye su identidad.

4.- Es libre para elegir y rechazar a la hora de hacer sus elecciones. Este postulado le devuelve la libertad que el psicoanálisis y el conductismo, en gran medida, le habían negado.

Además de estos principios, los integrantes del movimiento humanista tienen en común una serie de características que comparten, como son:

1.- Dar una gran importancia a centrarse en la persona, en sus experiencias y el significado que la persona da a sus experiencias en lugar de que sea el terapeuta el que interpreta las experiencias del cliente.

2.- La presencia del terapeuta en este nuevo modelo de estar con el otro. Es una relación que tiende más a la horinzontalidad. Ya no es el terapeuta el que sabe todo y el paciente o cliente  no sabe nada de lo que le pasa.

3.- Hay una valoración de lo subjetivo sobre lo objetivo. El sujeto tiene unas experiencias y unas vivencias que son valoradas en sí mismas.

4.- Hay un gran énfasis en resaltar las características específicamente humanas como son la capacidad de decidir, de crear, de crecer, de auto-realizarse, de comprometerse, etc.

5.- La importancia del compromiso en las relaciones y sus consecuencias, derivado del existencialismo. La importancia de tener en cuenta como se ve a sí misma la persona y como se experimenta con el resto de las personas y de los grupos a los que pertenece.

6.- Y el encuentro entre terapeuta y cliente libre de prejuicios como propuso Bingswanger, producto de la fenomenología.

LA TERAPIA GESTALT Y LA PSICOLOGÍA HUMANISTA

La terapia gestalt está enmarcada dentro de la psicología humanista, también llamada “tercera fuerza” (las otras dos -como ya dijimos anteriormente- son el psicoanálisis y el conductismo).

La terapia gestalt comparte con la psicología humanista varios principios, tales como:

1.- El aquí y el ahora de la experiencia. Es el vivir el presente el que nos pone en la experiencia real y vital a cada ser humano.

2.- El darse cuenta o “awareness”. No es el terapeuta el que tiene que interpretar la conducta del cliente sino el paciente el que se da cuenta de lo que hace, deja de hacer, siente y experimenta en cada momento.

3.- La responsabilidad, como la capacidad de responder a los desafíos de la vida y hacerse responsable de las consecuencias. Este punto es muy importante porque pone el poder en el cliente para hacer o no hacer, para elegir o desechar, para darle la libertad de hacer con su vida lo mejor que pueda.

4.- La terapia gestalt comparte con la psicología humanista el principio de la autorrealización que propone Maslow en su pirámide de necesidades. En este sentido el ser humano dispone de recursos para alcanzar un desarrollo hasta donde sus posibilidades y entorno le permitan.

5.- El pensamiento fenomenológico y existencial, que describí más arriba

6.- La capacidad que tiene todo ser humano  (en realidad todo ser vivo) de autorregularse y autorrealizarse.

7.- El ser humano es más que la suma de sus partes. La fragmentación resta, en cambio la totalidad es integradora, global y esencialmente enriquecedora.

Ángeles Martín

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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