Trastornos o enfermedades psicosomáticas


Trastornos o enfermedades psicosomáticas

Es lo que habitualmente llamamos somatizaciones, nos decimos o alguien nos señala “estás somatizando”, cuando a raíz de un malestar emocional, anímico, de una preocupación o algo que nos ha sucedido y nos afecta comenzamos a padecer ciertos dolores o malestares corporales que nos señalan el impacto que lo emocional o lo mental están teniendo en nuestro organismo. Esto puede suceder en esta dirección o también a la inversa.

Aparentemente estamos bien anímica y emocionalmente y padecemos molestias, dolores, síntomas en el cuerpo que no tienen una explicación médica. “Todo está en tu cabeza” suele ser la frase que los pacientes psicosomáticos escuchan de los médicos y que también da título a un libro, escrito por una investigadora y neuróloga londinense, Suzanne O’ Sullivan, que quiere llamar la atención sobre el problema que supone ser afectado por estos trastornos.

Comienza aquí un largo recorrido para muchos hasta llegar a una consulta psicológica o psiquiátrica, afirmando que no saben por qué están allí si no están locos. Incluso con la sensación de culpa a veces, sintiéndose que no tienen pruebas para demostrar su malestar, su dolor, sus molestias, pero padeciéndolas y soportándolas a diario.

Estas afecciones muchas veces son pasajeras y duran muy poco en el tiempo, pero existen otros trastornos de larga duración que son considerados psicosomáticos al no contar con una base orgánica que les de origen y los cause. Afecciones del sistema respiratorio como el asma, trastornos en la piel, como la psoriasis, o problemas gastrointestinales como el colon irritable, son algunas de las más conocidas históricamente.

En el enfoque Gestáltico, tenemos una amplia experiencia en el tratamiento de este tipo de trastornos ya que trabajamos con cada persona como una totalidad, adonde mente, emoción y cuerpo se manifiestan a veces a través de estas enfermedades y donde se realiza un proceso de desentrañar los mensajes que el cuerpo envía a través del dolor, los ahogos, las manchas, las diarreas, revelando que hay aspectos que no sea han resuelto de forma satisfactoria y producen una serie de malestares muy reconocibles.

En Gestalt pensamos que generalmente estos trastornos psicosomáticos se viven como enemigos invasores que hay que combatir y de los que hay que defenderse, señalando una falta de integración entre el cuerpo que sufre, padece, se queja y el resto de la persona que quiere sólo librarse de ese padecimiento. Es sobre esta situación que la terapia Gestalt se propone incidir, cambiando esta relación, ya que hay algo que desentrañar en los padecimientos, es como si el cuerpo nos gritara para que nos detengamos, cuando no lo hacemos a tiempo.

Los tratamientos psicológicos por tanto, están orientados a integrar, conectar y acortar esta separación, aumentando las posibilidades de autocuidado y cambiando radicalmente la relación con cada una de estas afecciones, desentrañando los pedidos del cuerpo.